Bueno, amiguitos!!!...estamos en fechas navideñas y de año nuevo y todavía no os he felicitado las fiestas, así que ¡Felicidades! Pero bueno, ahora estoy disfrutando de mis días de descanso y he aprovechado para ir al cine. Me encantaría comentaros un poco “Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario”. Os preguntaréis qué tiene que ver esta película con mi infancia...Pues bueno, el hecho es que “Las crónicas de Narnia” son una colección de siete libros escritos por C. S. Lewis entre 1939 y 1956. Estos libros nos cuentan las crónicas de un mundo fantástico al que cuatro hermanos ingleses entran a través de un armario.
Todo comienza en la II Guerra Mundial cuando los niños del Reino Unido deben abandonar las grandes ciudades y emigrar al campo para evitar los bombardeos enemigos. Los cuatro protagonistas son enviados a la mansión del profesor Kirk donde van a encontrar el armario mágico.
Muchos niños han crecido leyendo estas historias. Yo crecí viendo “El león, la bruja y el armario”, pero en dibujos animados bastante primitivos, aunque no por ello menos entretenidos. Creo que la habré visto unas cien veces y por ello tenía muchas ganas de verla en el cine. La fui a ver y he de reconocer que me ha encantado. Quizá a muchos les parezca infantil o demasiado fantasiosa, pero yo iba recordando escena por escena cómo ocurría todo en los dibujos que yo veía cuando era niña. No he leído los libros, pero la versión de Disney es muy fiel a los dibujos.
“Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario” es al primer libro de la colección, ¿Tendremos un estreno de Narnia cada navidad? Espero que no, porque si no se acabará convirtiendo en Harry Potter II, que parece una fábrica de hacer películas cada vez con menos sentido.

Cris Solomon