Cuando éramos pequeños teníamos una gran parrilla de televisión los domingos a la mañana. Primero había “Humor Amarillo”, luego la WWF (lucha libre) y por último, Gladiadores Americanos. De las tres, sin ninguna duda la que más me gustaba era Humor Amarillo. Su humor escatológico a base de chinos dándose tortazos de lo más estúpido era sencillamente destornillante. Bueno, en realidad, eran japoneses, pero a nosotros eso nos daba igual.

Logotipo de Takeshi's castle

No sé porqué, pero los chinos (léase asiáticos) nos hacen gracia, sino fijaros en aquel programa de Alfonso Arús, “Videos de Primera”. Debido a su éxito tuvo numerosas continuaciones y se basaba únicamente en videos caseros en los que salían dándose las habituales “galletas” unos niños chinos y en donde los padres resultaban sospechosamente poco preocupados por la integridad física de sus maltrechos hijos. A todos nos daban una pena terrible estos pequeñajos, pero, y las risas que nos echábamos a su costa qué.

las setas venenosasEl nombre original del show era "Takeshi's Castle", en homenaje a Takeshi Kitano. Éste además de creador y productor del programa era conocido como el General Takeshi. Él tenía un castillo y el General Tani y sus guerreros (los concursantes) debían conquistarlo. Esa era la excusa por la que veíamos pruebas tan salvajes como las de lanzarse contra puertas (sólo algunas eran de papel), pasar puentes colgantes mientras los concursantes recibían cañonazos en el rostro o tirarse desde alturas considerables sujetos a unas sogas para quedarse estampados en una pared de velcro. Era increíble como los concursantes podían ser capaces de tener un nulo sentido de la vergüenza y una capacidad de resistencia tan grande. Llegó un día en el que Takeshi abandonó el programa y a los chinos se les planteó un problema, pero como son unos tipos muy grandes, lo sustituyeron por una persona con una cabeza gigante igual que la suya. Simplemente genial.

El General Tani siempre envalentonaba a sus tropas diciendo: “¡Hitek!” y los chinos respondían haciendo una serie de gestos ininteligibles imitando a Bioman o a los Power Rangers al estilo samurai. Después se lanzaban a darse el gran trompazo. Os juro que era de lo más ridículo, pero divertidísimo. Para que veáis que esto iba muy en serio os daré el parte de heridos de la primera temporada sacados de la magnífica web: www.humoramarillo.tk

Tipo de lesión y número de heridos:

Indiana Cudeiro y el Templo MalditoCostillas rotas: 41
Mandíbulas rotas: 19
Barbillas magulladas: 312
Espinillas magulladas: 282
K.O: 9
Conmociones: 35
Bloqueos respiratorios: 276
Cráneo fracturado: 2
Ojos morados: 112
Desgarros musculares: 62

No obstante, lo mejor del programa eran los comentaristas. Me imagino que la cadena no quiso contratar a ningún traductor japonés y optó por unos encanallados comentaristas que no dejaban títere con cabeza. Sus diálogos eran políticamente incorrectos y totalmente improvisados. Gracias a ellos el programa ganó un plus de idiotez e ingenio. Por ejemplo, todos recordamos al “Chino Cudeiro”. Su origen comienza cuando apareció un participante con una camiseta roja con la frase "Cudeiro, Galicia, España". A partir de ese momento, cada vez que aparecía un chino con una camiseta roja pasaba a ser familia (primo, hermano, sobrino, cuñado) del “Chino Cudeiro" con las consiguientes risas del personal.

chino jugándose la vida

Los malos tenían nombres chinos, así que los comentaristas les llamaban: el pelanas, el calvo, el malvado occidental o el grano de café. Los únicos a los que se les respetó el nombre fueron los gemelos Pop y Corn. Estos personajes tenían menos modales que un grupo de vikingos de vacaciones por Benidorm, por consiguiente, el maltrato a los participantes era frecuente. Como no, las pruebas también tenían nombres disparatados como las ya famosas zamburguesas, los rodillos de primavera o el laberinto del chinotauro. No sé cuál es la que más os gustaba, pero en las zamburguesas teníamos los mejores mamporros.

los cañones de NakasoneEl "Gran Prix" imitó muchas de sus pruebas, pero con un aire más light e hispano, lo cual le quitó toda la gracia. Ahora son muchas las manifestaciones que piden que Tele 5 reemita esta inigualable serie. Para los que pretendéis bajárosla de Internet, saber que sólo hay un video en español, el especial “Padres e hijos”. Así que uníos a estas plataformas y hacer volver lo mejor de la televisión de esos años. Yo lo he hecho.

A este show de “quita y nipón” le doy una nota de +10 y quién esté en contra de ello, que me escriba su dirección en los comentarios y hablaremos al estilo Takeshi.

Javier Eraso